martes, 11 de noviembre de 2014

B.

Buenas a todos. ¿Qué tal estáis? Después de tantísimo tiempo sin escribir nada por aquí ya no sé qué decir para empezar a hablar. La verdad es que durante este año y poco sin decir nada, han pasado bastantes cosas, pero es que, en realidad, tampoco vengo a contaros nada de lo que me ha pasado en ese espacio de tiempo. O tal vez sí.

Hace un mes, un escaso mes, empezaba de nuevo las clases en la universidad. En otro turno, separado de los amigos que hice en primero, pero siguiendo estudiando lo que quiero, que es lo que cuenta. Cuando entré en mi clase, solo había una persona, una chica, una de tantas que hay en el mundo. La saludé y empezamos a hablar, sin más, como si nos conociéramos de toda la vida.

Y es que, desde aquel día, no he vuelto a imaginar un día sin ella, contándonos millones de chorradas estúpidas y cosas que trascienden a la vida misma, como qué será de nuestra vida en los próximos dos años o si la gente lloraría nuestra muerte en caso de morir mañana. Pero a mí me da igual de qué hablar con ella porque, simplemente, le aporta sentido a mi día a día. Un sentido estúpido en cierto modo, porque, para llamarnos, nos insultamos. Así es ella, única, sorprendente y genial.

Poco más de un mes llevamos conociéndonos y parece que nos conocemos de toda la vida. Porque podemos estar cuatro horas hablando por Skype y cuando cuelgo la llamada, necesito hablar más con ella, aunque me cuente que se ha comprado unos pendientes en un "chino" o que se cayó por las escaleras el segundo día de universidad.

Así es ella, una chica que sabe perfectamente cuándo no me encuentro bien y sabe perfectamente cómo sacarme una sonrisa cuando tengo un mal día. Le gustan los Llaollao, los Ferrero Rocher y odia el pescado y las judías verdes. Es tremendamente simpática y puede echar a correr para abrazar a un amigo. A mí ya me ha sucedido. Portal es así, y así la llamo porque sé que no le gusta que le llame así. Para decirle cosas bonitas, mejor se las digo a la cara.

Nada más por hoy. Paz y amor para todos.

P.D: La entrada estaba preparada desde hace varios días, pero yo quería que fuera ella misma la que publicase la entrada porque, al fin y al cabo y, en cierto modo, es su entrada y la publica cuando ella quiere.