martes, 28 de junio de 2011

La personalidad, signo de identidad.

Buenas y calurosas noches. La verdad es que con 28 grados que marca mi termómetro del ordenador a la 1:30 h. de la madrugada, no invita a irse a dormir, por lo que aquí estoy, apoltronado en mi habitación, junto a mi fiel y amado aire acondicionado.

Ya hace cosa de un mes que no piso el instituto, y me siento tremendamente satisfecho por haber aprobado todo, incluida la Selectividad, esperando impaciente a saber si estoy admitido en la carrera que deseo. Por otra parte, me siento, no triste, sino echando de menos ciertas acciones que se desarrollaban en mi día a día. Una de ellas, las clases de inglés.
A mí, personalmente, el inglés como idioma me apasiona bastante. Sólo basta el deciros que, en muchas ocasiones, cuando busco una palabra para expresar algo, aparece primero el vocablo en inglés, no en español. Y eso me agrada bastante. Pero no es eso lo que en verdad vengo a contaros.

La alusión al inglés viene dada por el profesor que impartía dicha asignatura: Víctor (si sólo digo el nombre de pila, muy poca gente sabrá quién es), ese señor muy alto, del que, al principio de curso, pensaba que me tenía manía (como todos decimos, aunque éste no me suspendía).

En una usual clase de inglés, éste profesor se percato del tatuaje que llevo en mi muñeca derecha (es un símbolo de la paz, para los curiosos). En esto que empezó una gran conversación en la que él defendía que todo lo que existe en éste mundo es banal, pasajero, cambiante. En parte tenía razón, pero yo defendí la postura de que únicamente, hay algo que nunca cambia: La personalidad de las personas, valga la redundancia.
Probablemente no, seguro que tiene razón, pues todo lo que existe en el mundo es muy maleable y fácilmente moldeable pues, todo depende de las circunstancias en las que se vea envuelto. Yo, por el contrario, defendí la teoría de que, lo único inmóvil es la personalidad, pues, acepto que pueda sufrir variaciones, pero, al fin y al cabo, somos como somos y nadie podrá cambiarlo.

No obstante, puede ocurrir la circunstancia de que una personalidad no salga a la luz tan puramente, sino que lo haga de una manera más indirecta y si se me permite, de cierto refilón pues, algunas personas no muestran su verdadero yo por miedo al rechazo, a la marginación o a la mofa y la burla, por muy cruel que suene.

Como siempre, me permito daros consejos, aquí va alguno que, probablemente, ya haya mencionado en alguna entrada de éste blog.
No debéis ocultar vuestra personalidad pues, cualquiera es válida si no incurre en atropellos hacia el prójimo, como descalificaciones, insultos, burlas…etc. Además, debéis mostrarla en todo su esplendor, para que todo el mundo vea cuan pura y brillante es.

Por último, y para acabar, debo deciros que seáis libres, y que nada ni nadie os ponga un techo en vuestra mente. Y si se da el caso de que tenéis algún techo, barrera u obstáculo en vuestra mente o corazón, eliminadlo. Puede que al principio resulte duro, más si es parte de vuestra vida diaria pero, a la larga, os lo agradeceréis a vosotros mismos.

Nada más por hoy. Paz, amor y no paséis mucho calor.

viernes, 24 de junio de 2011

Inyección de moral.

¡Hola a todos! Hoy os saludo entre admiraciones, porque desde el miércoles 22, estoy contentísimo. Todo se debe a unos resultados de exámenes de la famosa Selectividad.

La verdad es que estoy muy feliz por haberla aprobado y haber obtenido unos puntos extra, que le permiten alcanzar los estudios que realmente quiero hacer. Todos los años existe la incertidumbre de si vas a entrar en la carrera que deseas, pero finalmente esas dudas se disuelven cuando te enteras de que si, de que finalmente vas a poder estudiar lo que querías.

La nota que tengo o mejor dicho, que he conseguido, no me da absolutas garantías de que vaya entrar en la carrera que quiero (periodismo, para que os enteréis), pero sí que he visto en las notas de corte del año pasado, que en algunas universidades, es bastante factible que pueda entrar.

Dejando a un lado el tema "notas", quiero comentar que el hecho de que haya aprobado la Selectividad no significa nada en sí, ya que no me garantiza entrar en ninguna carrera pero, personalmente, esto prueba de una vez por todas que puedo conseguir lo que verdaderamente me proponga.
Por último, también quiero señalar que esto supone una inyección de moral de cara a los próximos años de mi vida, pues el hecho de conseguir todo lo que me proponga convierte en factible cualquier supuesto.

Por hoy no tengo que añadir nada más. Perdón por ser tan egoísta en esta entrada, pero disculpadme, lo necesitaba. Paz y amor.

domingo, 19 de junio de 2011

Parecido a Stravinsky.

¡Hola a todos! La verdad es que estoy bastante nervioso por saber las notas de la Selectividad, que salen este próximo miércoles 22 pero, estoy intento dejar éste hecho al margen distrayéndome mientras leo, monto en bici, hago footing, duermo un poco más o, simplemente viendo la televisión. Y ésta última acción es la base de esta entrada.

La publicidad en la televisión es aquel espacio en donde las empresas muestran al público el producto que venden. Para ello, lo realizan utilizando múltiples recursos que captan la atención del espectador. Uno de estos anuncios, en el que un coche es promocionado, lo protagoniza un compositor de música: El ilustre Ígor Stravinsky.

En este anuncio, se puede apreciar la supina perfección del compositor, ya que, a cada minúsculo fallo, ordenaba siempre repetir la pieza que estuvieran interpretando. La marca de coches se adapta perfectamente al contexto del anuncio, demostrando así la misma perfección que Stravinsky.

Además, al final del anuncio, aparece la siguiente frase: “Si algo se puede hacer mejor, hagámoslo mejor". Y la verdad es que éste anuncio tiene mucha razón pues, no debemos hacer las cosas por hacerlas, sino por el afán de superación, por el hacer las cosas cada día mejor. Porque si no, decidme: Si no hay que hacer las cosas mejor, ¿hay que hacerlas peor, o simplemente, hacerlas?

Yo, como Stravinsky, siempre intento hacer las cosas mejor porque para hacerlas igual o peor, ni me molesto en intentarlo.

Paz y amor para todos.

martes, 7 de junio de 2011

Y todo estaba tal y como lo dejé.

Querido lector asiduo: Como habrás podido notar, el registro de nuevas entradas no ha sufrido variaciones en casi, los últimos 2 meses. Todo en ésta vida tiene un explicación y ésta circunstancia, no iba a ser menos.

Los exámenes finales y la Selectividad me han robado todo el tiempo que tenía pero hoy, he terminado los exámenes de Selectividad (con muy buenas sensaciones, por cierto), así que, desde hoy comienza a correr de nuevo el contador de entradas en éste blog.

Bienvenido de nuevo y como dice éste propio blog: Ponte cómodo, pronto habrá nuevas creaciones.

Paz y amor.