lunes, 4 de febrero de 2013

La libertad de los sueños.

Hola a todos. La verdad es que hacía mucho tiempo que no pasaba por aquí, por éste lugar donde solía publicar lo que pensaba y, en mayor medida, historias que siempre tenían un denominador común: el amor.
Personalmente, el tiempo que llevo sin publicar ese tipo de historietas coincide perfectamente con el tiempo que llevo junto a la persona que más quiero en el mundo, mi chica, con la que, en apenas 5 días, haré un año junto a ella. Un año inolvidable. Maravilloso.

Pero la verdad, no es eso lo que venía a contar, a soltar, a compartir con vosotros. Lo que venía a decir es algo bien diferente pues, me han recomendado que utilice éste medio para contar más cosas, que haga de éste un blog más personal porque, probablemente, mucha gente puede utilizar esto como un punto donde verse reflejado. Y a partir de hoy, intentaré que así sea.

Supongo que, en algún momento de vuestra vida os habréis sentido frustrados, sin ganas ni ánimos de hacer nada, con la moral por los suelos y queriendo abandonar aquello en lo que estéis inmersos. Personalmente, yo os hablo de los estudios aunque repito que esto lo podéis aplicar cada uno a vuestro mundo, aunque supongo que las sensaciones son iguales o muy parecidas.

Normalmente, cuando se tienen ese tipo de sensaciones, no se puede hacer nada, salvo seguir adelante, no queda otra, estás entre la espada y la pared, por lo que lo único que se puede hacer es continuar con la cabeza agachada, resignándose a todo y a todos.
He de deciros que hace poco, yo he tenido esa sensación, y no fue la única vez que me ocurrió en los 22 años que llevo de vida. Muchas veces a lo largo de éste tiempo he querido abandonar aquello que estuviera haciendo pero sin embargo, he tenido que seguir adelante, fuera cual fuera la razón por la que quisiera tirar la toalla.
Ocurre que, tarde o temprano, ya he empezado a reaccionar y me doy cuenta plenamente de que las personas somos seres libres (en teoría) que relativamente, podemos hacer lo que queramos. Me explico.

Yo hasta el pasado enero, era estudiante de 2º curso de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Rey Juan Carlos. No voy a esconder que yo, tras hacer la Selectividad, quería hacer Periodismo y en segundo plano, tenía la duda de estudiar Magisterio o Administración y Dirección de Empresas (véase la entrada que publiqué nada más saber que entraría en la carrera que entré: http://mipropiorinconcito.blogspot.com.es/2011/07/confesiones-veraniegas-post-consulta.html). Finalmente, me decidí por Administración y Dirección de Empresas, aunque juro que sin una razón medianamente sólida. Aunque no era lo que quería estudiar de verdad, hice lo que se suele hacer, me engañé y me convencí de que podría, de que lo conseguiría, pero por lo que vi, no fue así.

Y fue entonces cuando mi vida, a partir de ahí, ha pegado un vuelco y ha tomado el camino opuesto. Ahora, he decidido estudiar de nuevo la Selectividad para conseguir más nota y entrar en lo que realmente quiero, Periodismo o Magisterio (publicaré una entrada sobre la decisión que todavía, no tengo claro cuál será), y por eso, he vuelto a 2º de Bachillerato para afrontar la Selectividad con más o menos, ciertas garantías de éxito.

Quizá muchos penséis que lo que hago es dar un paso atrás, dos más bien por los años que he “perdido”, pero yo os aseguro que para mí, no es más que una toma de impulso para pegar un gran salto hacia lo que realmente quiero. Por eso, no dejéis de renunciar a lo que realmente queréis de manera general, y como los estudios son el primer paso en la vida, qué mejor que empezar vuestra vida estudiando y posteriormente trabajando en algo que os gusta y os satisface plenamente.

Nada más por hoy. Paz y amor para todos.

1 comentario:

  1. Has tomado una decisión muy acertada. Y sólo tienes 22 anitos n_n. No te arrepentirás

    ResponderEliminar