Hola a todos. Aprovecho para desearos un feliz año 2011 y, alejándome del topico de que “se hagan realidad todos vuestros deseos”, espero que, al menos, no vayamos a peor, que según cómo está el mundo, no es poco lo que pedimos.
Cambio de año, cambio de década, cambio de todo. Hoy estoy refranero, asi que, perdonadme si abuso de ellos, pero hoy para mí, todos los refranes tienen sentido.
Mi padre, con gran razón, siempre suele decir que “las cosas bien hechas, bien parecen”. Simplemente, este refran me encanta.
Sí, lo admito. Soy un perfeccionista. Me encanta que todo esté perfecto. Si algo falla, hay algo por dentro que me reconcome. Por tanto, el refrán que acabo de mencionar me viene “al pelo” para contar cosillas.
Hay mucha gente que, bien por desgana, bien por pasotismo, bien por su forma de ser, les encanta hacer las cosas a medias, como decía un gran profesor que tuve, “sin profundidad”. No buscan el hacerlo bien, sino simplemente, el hacerlo. Y que conste que yo lo respeto, pero obligatoriamente, y atendiendo a mi forma de ser, no puedo compartirlo.
Muchas veces, las circunstancias te obligan a hacer las cosas deprisa y mal, pero sólo ocasionalmente, no constantemente, por lo que siempre tienes oportunidad de hacerlo mejor, pero nunca se hace porque no se puede, no se quiere o, vete tú a saber porqué.
Entono el “mea culpa”. Asumo que, en algún momento del pasado haya hecho cosas por hacerlas o sin pensar, pero aprovecho este nuevo año que acaba de comenzar para hacer propósito de enmienda y como dice el refrán: “Año nuevo, vida nueva”.
Voy a hacer las cosas dando lo mejor de mí. SIEMPRE. Queda dicho.
Nada más que añadir. Feliz año a todos, otra vez. Paz y amor.
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