domingo, 19 de septiembre de 2010

¿Estiloso o estilizado?

A lo largo de la vida, el ser humano se afana por encontrar un estilo de vida propio y auténtico, el cual marcará las principales directrices de su propia vida. Algunos sucumben a la búsqueda y se instauran un estilo de vida ya usado por muchas personas.

Unas pequeñas minorías no decaen en la búsqueda, ya que, según ellos, desean un estilo que sea un fiel reflejo de su personalidad, por ello, tardan más en encontrar su propio estilo.
Realizada una búsqueda pormenorizada sin encontrar nada de nada, toman la decisión más acertada de sus vidas: Crear tu propio estilo.
Y no me refiero a esa gente que dice: -¡Oh, mi propio estilo. Soy súper guay!-, creo que daréis por sentado que no es a lo que me refiero.
Estoy hablando de esa gente que viste como le da la real gana, pero que sin embargo, piensa que va perfecta.
Me refiero a personas que no quieren salir de botellón porque el alcohol no les gusta y prefieren estar en cualquier otro lado antes que en un botellón.
Me refiero a esas personas que prefieren estar dando una vuelta riéndose a carcajada limpia con los amigos, antes que en una discoteca llena de "machos" y "mujeres" dispuestos y dispuestas a pillar cacho.
Hablo de esas personas que nunca, repito, nunca, renuncian a sus principios, sea cual sea la circunstancia.

Por el contrario, se encuentran esas personas, falsas de sonrisa y aún más falsas de corazón, que te quieren para su propio interés, con lo que, en verdad, les importas una pu*a mier*a.
También están las que nunca en su pu*a vida te han llamado para quedar y, de repente, te llaman, pero no te llames a engaño, te llaman porque eres la última en la lista y porque nadie más ha querido/podido quedar con ella.
En el mismo bando están personas que basan su criterio para las relaciones de amigos en la apariencia y en darles la razón siempre. Si por algún casual te atreves a contradecirla, estás sentenciado.

En la minoría que hablo se encuentran personas auténticas, agradables y merecedoras de conocer y por las que yo, al menos, daría mucho más del simbólico "duro" que da el resto de las personas.

Por hoy, se acabó lo que se daba. Paz y amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario