¿Habéis estado alguna vez seguros de algo?
-¡Menuda tontería! ¡Pues claro que hemos estado seguros de algo alguna vez!- Más o menos sería esa vuestra respuesta, que ya la voy vaticinando.
Debo llevaros la contraria una vez más y deciros que no, que nunca habéis estado seguros de nada. Siempre hay dudas. Nunca se está al 100% seguro de algo, puede que al 99% si, pero nunca al 100%.
Aunque ese 1% no sea determinante, siempre queda esa cosilla dentro que te hace pensar. Imaginemos por un momento que vamos a comprar una camiseta y hay 2 modelos que nos gustan, pero sólo disponemos de dinero para comprar una camiseta.
Tras una larga decisión, nos decantamos, por ejemplo, por la camiseta azul con 2 florecitas naranjas. -¡Menuda camiseta más chula me he comprado! Me encanta-. Sales súper contento de la tienda con tu bolsa, y esperas ansiosamente el momento de estrenar la camiseta.
Por fin llega el día en el que estrenas la camiseta, te queda genial. Mucha gente dice lo mismo, y tú lleno de júbilo te dices a ti mismo que qué bien elegiste la camiseta.
Pasado un tiempo, esa camiseta que tanto te gustaba, te empieza a aburrir, y la dejas guardada en el armario, señal de que ya no la usas asiduamente.
Justo en el momento que guardas la camiseta, llega a ti la duda y la incertidumbre. -Si me hubiera comprado la otra camiseta, la roja con el texto en blanco, ¿también la habría guardado en el armario?-.
Y es justo ahí cuando la inseguridad te asalta. Ya no puedes alardear de que has estado seguro de comprarte la camiseta azul con las florecitas naranjas, dejando a un lado la camiseta roja con texto blanco. Ya no eres libre de dudas. No has estado seguro al 100%. La duda, una vez más, te ha asaltado.
Éste es un simple, pero a la vez claro ejemplo de una de las miles de veces en las que hemos sentido inseguridad.
Lo que pretendo decir con ésta entrada es que nadie puede decir abiertamente que está seguro/a de todo, pues está mintiendo. Ninguna persona puede estar 100% segura de todo lo que piensa, hace o siente.
A mí esas personas que van mirando por encima del hombro del resto de la gente, sinceramente, me provocan carcajadas, porque son las personas más falsas del mundo. Aparenta ser la que está más segura en sí misma, pero en realidad es la persona con más inseguridades del mundo.
Nunca hemos estado seguros. No estamos seguros. Nunca estaremos seguros. De nada.
Nada más por hoy. Paz y amor.
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