Dani y Laura eran una pareja normal y totalmente asentada. Ambos se querían muchísimo y no había nada que pudiera destruir todo lo que juntos, habían construido.
Como la mayoría de los viernes, Dani y Laura quedaban para pasar juntos la tarde. Solían dar una vuelta por el centro, ver escaparates o pasar por tiendas para que Laura mirara alguna cosilla para comprarse.
Un viernes cualquiera, como era costumbre, habían quedado a las 5 donde siempre. Laura llegó 5 minutos tarde, cosa que hacía siempre que quedaban.
Pero quien no estaba era Dani, aún no había llegado. Y era raro, pues Dani siempre llegaba puntual a las citas.
Transcurridos 10 minutos, Laura decidió dar un toque a Dani, para que supiera que llegaba tarde. Dani seguía sin aparecer. Laura se empezaba a impacientar.
A la media hora, Laura decidió ir a casa de Dani para ver, si por algún casual, seguía en casa.
Laura tocó el timbre y la madre de Dani abrió la puerta:
-Buenas tardes Rosa, ¿está Dani en casa?- preguntó Laura.
-¡Hola Laura! Sí, sí, Dani está en casa. Pasa mujer, no te quedes en la calle- respondió Rosa, la madre de Dani.
Rosa se sorprendió mucho de que Laura estuviera en casa, precisamente, para buscar a Dani. No obstante, dijo a Laura:
-Puedes subir, ya sabes dónde está la habitación de Dani. Ya sabes que estás en tu casa-.
Laura subió las escaleras y llegó al primer piso, donde al fondo a la derecha, se encontraba la habitación de Dani. Laura tocó la puerta y pasó sin demora diciendo:
-Oye majo, hace 40 minutos que habíamos quedado. Te parecerá bonito, ¿no?-.
Dani, al verla, se percató de que era tarde. Muy tarde. Escondió un papel y esbozó una sonrisa de pícaro.
-Hola preciosa. Siento lo que ha pasado. No volverá a pasar más- dijo Dani mientras daba un beso a Laura.
Laura había visto que Dani escondía algo en el bolsillo de su pantalón, a lo que le preguntó:
-¿Qué es ese papel?-.
-Hmmm...No es nada. Venga, vámonos ya.- dijo Dani quitando hierro al tema.
-Dame el papel, yo también lo quiero leer- afirmo Laura tajante, pero a la vez, dubitativa.
Dani, se vio entre la espada y la pared, así que tuvo que darle aquel papel.
Laura, lo leyó para sí misma. El papel estaba escrito por más de una cara.
“Laura:
Hace más de un año tomé una de las decisiones de las que más me alegro haber tomado. Unir mi vida a la tuya. Durante este tiempo me has brindado lo mejor de ti, lo más adentro de ti, y de verdad, es bellísimo. No tengo palabras para agradecerte todo lo que significas para mí.
Al igual, no tengo palabras para expresar todo lo que siento por ti. La mejor palabra del mundo se queda a años luz de lo que yo siento, así que, lo siento, no puedo decirte todo lo que siento porque la palabra que lo define no existe.
Siento también que no exista una cifra que exprese la cantidad de amor que estoy dispuesto a darte. El número infinito no es nada comparado con lo que estoy preparado para darte.
Aún no doy crédito por qué me elegiste a mí. Tú, de pelo rubio y liso, de sonrisa de porcelana, de labios tiernos y dulces.
Tu piel suave es la carretera perfecta por la que mis dedos no se cansan de recorrer kilómetros y kilómetros. Tus manos son tan delicadas que siento que se van a romper con sólo mirarlas.
Tu olor es tan bello que se me ha tatuado en el corazón. Cada vez que huelo ese olor en la calle, deseo que seas tú, pero nunca estás.
Todo eso eres tú, y yo, ¿quién soy yo? El tipo más normal del mundo. Aún no lo entiendo, pero vivo tremendamente feliz dentro de esa ignorancia.
No sabes hasta qué punto dependo de ti. Si tú estás bien, yo estoy bien. Si tú lloras, yo lloro.
Acompáñame en este viaje que, yo solo, me pierdo. Toma mi mano, cógela sin miedo. Vamos juntos de la mano hasta el fin del mundo.
No lo dudes. Te he amado, te amo y siempre te amaré.
Dani.”
Laura, simplemente, no daba crédito a lo que acababa de leer. Simplemente, se lo comía a besos.
Dani la interrumpió diciendo:
-Te debo 40 minutos. Te lo pagaré con una vida-.
Si hay algo que se hacer es reconocer que te superas a cada paso que das machote, y creeme...yo en un libro de 200 paginas no sabre expresar lo que tu en 1...ole tus huevos coño¡...que pocas historias de menos de una hoja han sabido emocionarme y una de ellas, es la tuya...Gracias de nuevo por ser el que mejor piensa de los dos.Cuidate hermano.
ResponderEliminar